Derecho sobre la propia vida
J.M. limpió la lente de la cámara de su monitor plano, empotrado en la pared del salón. Siempre le gustaba tenerlo todo perfecto cuando iba a grabar. Ya había hecho el trabajo duro: los videos y audios adicionales, los enlaces y animaciones del texto que aparecería a su alrededor mientras el relataba su trabajo. No era su primera exposición para la red, ya tenía 17 años y había hecho varias, algunas incluso habían atraido a un pequeño público extra. Normalmente la página de la escuela y los videos de exposición eran “visitados” (en realidad seleccionados por los Agentes Buscadores y expuestos a los usuarios que habian pedido información al respecto…) por unas 5 o 6 personas diarias, J.M. podía decir con orgullo que sumaba 3500 espectadores en total. Sincronizó su auricolar con el ordenador de sobremesa y pulsó el botón de grabación. El ordenador le daría 5 segundos antes de empezar a grabar:
Trabajo histórico sobre el “Derecho de decisión sobre la propia vida del hombre”




