Libre expresion
Hoy quiero hacer un pequeño experimento de escritura. Desde mi portatil, hacia todo el planeta (últimamente ha quedado demostrado que por cualquier tonteria podrían empezar a leerme cientos de personas, en realidad es un pensamiento que agobia un poco :P). Voy a escribir sin pensar demasido para ver a donde me llevan mis palabras.
Les propongo lectores un juego, acabo de buscarle utilidad a estas líneas mientras las iba tecleando (no es que piense muy rápido, más bien escribo lento ;)) y es que juguemos al varón de Munchausen. Si no saben jugar yo se lo explico en un momento, se que a mas de uno le gustará y mas de uno me vendrá a contarme las reglas ;P pero yo solo les digo que cuando dejen de leer pueden continuar mi historia a partir de donde yo la dejé. El 2º comentario, en caso de que lo hubiera, seguiría la historia del primero, y así…. hasta el infinito!!
Voy a abrir la ventana del cuarto para escribir más relajado… Bien, que buena noche. En realidad es tan buena que apetece escribir ahí fuera, mmm tengo un portatil y conexió wifi… bueno, la ventana no está tan alta, salgamos un rato fuera.
La brisa de la noche es cálida. La oscuridad me arropa como a un recien nacido y las farolas la molestan al pretender arrebatarme de sus brazos. Solo suenan algunos coches al pasar en la carretera, algún televisor demasiado alto… Los barrios de las afueras son tranquilos, pero si alguien se pusiera a gritar en la calle pocos serían los que se asomarían a ver. Me llega el olor a tomillo del descampado, el azahar de los naranjos de la calle y el clavel de una vecina, de día su balcón es todo color, ahora solo es sombra. Sombra y el sonido del agua al gotear… Suena como la lluvia dentro de un bosque.
El olor de los chopos, cualquiera diría que no huelen, pero eso es porque no ha estado en una chopera, huele de una forma concreta, todos los seres vivos lo hacen. Ahora hace mas fresco y oigo un río a lo lejos. El ambiente es aun mas invitador, el cielo esta cuajado de estrellas y se oyen los murmullos en las tiendas.
Un coche toca el claxon y al abrir los ojos estoy en el banco frente a la carretera.
Nunca sabes que te depara la noche.
Cojo un autobús y mientras escribo distraído un hombre desaliñado, com barba y una gorra calada hasta las orejas habla con unas niñas pequeñas. Una de ellas lo conoce. Le dice:
- Dime los pueblos de Málaga.
- Los lugares, yo les digo “los lugares de Málaga” porque son pueblos y sitios conocidos, montañas, barrios: Ronda, Antequera, Marbella, Torremolinos, Fuenjirola, Churriana, Manilva, Coin, Cártama, Almáchar, Canillas de aceituno…
Las niñas sonríen, la chiquilla que no ha hablado no sabe que hacer, se aguanta la risa como puede.
El hombre sigue con una enorme cantidad de “lugares de Málaga“.
Dura varios minutos y desde hace alguno se puede ver como medio autobús sonríe sorprendido ante la retaila. 201 en total.
Me bajo del autobús y voy hacia la plaza, ¿qué mejor lugar en viernes noche?
Llego temprano, pero no importa, ya me he encontrado con alguien con quien esperar a que haya más amigos. Él también espera a los suyos… Mientras compramos algo de beber y nos sentamos en un banco. Pasa la policía en coche mientras mi amigo se lia un porro y alguien le grita elogios dignos de la hora no infantil a otro alguien. Todos con total impunidad. No porque sean altos cargos, sino porque las puertas de los coches de policía deben de ser muy difíciles de abrir…
Los gritos acaban en pelea, pero la sangre no llega al rio. Solo alguna torta y un poco de entretenimiento para los que miran desde una distancia prudencial. Poco a poco la plaza se va llenando de jóvenes con sus botellas y vasos de cuba-litros, el murmullo se va haciendo mayor y toda la plaza huele a “incienso”.
La noche está empezando…
Como verán no me está saliendo muy cómico ni muy fantasioso. No era la intención. Simplemente escríbo lo que veo. Lo que me apetece. Si alguién se ve capaz y con ganas, les invito a continuar, gracias de antemano por sus comentarios y disfruten y no se cohiban al escribir.
bams




