Historia Negra I: Adieu
Feeeling like a fool, adieuu… - Un ángel cantaba sobre la pequeña tarima del escenario, junto al enorme piano de cola. Apenas había espacio para el micrófono. El humo y la escasa luz anaranjada de los focos casi no dejaban vislumbrar su rostro. Sin embargo, su cuello, blanco como el azucar, destacaba contra las cortinas negras del fondo. El traje rojo de lentejuelas y escote de pico, no relucía tanto como sus labios. Más arriba la sombra ócultaba su cara y su recojido de pelo moreno, al igual que al pianista.
Y al igual que al resto del planeta.
J estaba sentado en la barra con un vaso de burbon frente a él. Un cubito de hielo, hundido en el vaso como un iceberg, hacía juegos de luces sobre la barra pegajosa. Había sido un día horrible, pero lo peor siempre era tener que volver a casa. Normalmente no lo hacía, pernoctaba de mala manera en la comisaría o en algún bar. Hoy iba tomando cuerpo la segunda opción. Estaban fumigando su lugar de trabajo, asi que no era una decisión voluntaria.
Unos tímidos y suaves aplausos dieron fin a la canción, la dulce voz de la cantante se despidió y el pianista continuó un eterno blues que tenía pendiente. Para cuando J enfocó el escenario de nuevo la cantante había desaparecido ya tras las cortinas. Él la conocía bien. Nunca había hablado con ella, pero siempre la oía. También la veía cuando se paraba en la esquina un par de calles mas abajo, esperando a cualquier cliente. Ni siquiera se había atrevido a dirigirle la palabra nunca. Ni siquiera una chica hundida como aquella entraba en sus aspiraciones. Era demasiado preciosa. Demasiado para aquella vida, para aquellas calles… y para J.
La ciudad hedía a basura, a salitre y a crimen. J había salido a la calle para ver alejarse a su ángel rojo. El primer pie que puso en la acera húmeda aplastó a una cucaracha. El olor del mar llenaba la calle con fuerza. El puerto estaba a unas decenas de metros. Un mendigo pasó tambaleándose junto a la dama y le hizo una reverencia.
“Ya has hablado con ella mas que yo, amigo.”
El termómetro marcaba 28 grados centígrados. J vestía una camisa de manga corta y unos pantalones de pinza demasiado usados. Hoy no se había afeitado. Se llevó una mano al rostro y notó la barba. Las arrugas también habían invadido su rostro hace tiempo y habían acompañado a las canas, que poblaban toda la cabeza de pelo corto y despeinado. Ya se había acostumbrado a ellas, al menos medio mantenía el peso y no se ahogaba al subir las escaleras. Encendió un cigarrillo y dejó una espiral de humo al volver a entrar en el bar. Cogió su burbon y se sentó en una mesa a la sombra, con el resto del planeta…
(Continuará…)
Notas: Es un poco corto, pero es solo la itroducción, espero continuarlo pronto. La frase de la canción es de “Adieu” del disco de Cowboy Bebop, fantástica canción y fantástica serie. bams




