Publicidad: Recuerdas aquel de… ¿Y que anunciaba?
Buenas, aprovechando que estoy aquí en la facultad más de lo debido (mi médico me recomendó que no pasara mucho tiempo aqui que no tiene que ser bueno ni tanto ordenador ni tanto estudiar ;P) Pues voy a comentar algo hoy también, antes que nada decir que sé que el tono de éste y mi anterior post es más suelto que el acostumbrado, cuando hablo del mundo real me gusta ponerme medio serio, pero si me pongo medio serio también ahora se me olvidará como es bromear ;) (gracias de nuevo Terry por amenizar las esperas del bus) Así que me permito los smiles y demás como si esto se tratara de un diario o un post sobre Totu 
Iba a hablar sobre publicidad:
Hace unos días me sorprendí (todo hay que decirlo, gratamente) cuando al salir del autobús, en el cartel publicitario camino a la facultad habían puesto un culo de mujer de tamaño colosal. Y no porque la mujer fuera mosbosamente gorda, sino porque el cartel es tan grande como yo y al menos la mitad estaba ocupado por aquel trasero tan bonito, tan terso y tan retocado por photoshop. La cosa es que lo único que cubría aquel traserito de las miradas lascibas de hombres como yo eran unas braguitas, y la postura de la muchacha dejaba a la imaginación más cosas que no eran culos… El anuncio finalmente era sobre una crema anticelulítica (tuve que mirarlo a la vuelta pues no me habia fijado antes).
Hace menos días, cambiaron el cartel, y de nuevo para mi deleite, cambieron al terso trasero por un plano medio de una mujer tirándose hacia abajo del escote con un canalillo que ni el de Panamá (tal vez con las nuevas obras estén a la altura). De nuevo a la vuelta me fijé, esta vez el anucio era de un perfume. Pensando y pensado siempre me salía la misma pregunta:
¿Por qué hacen anuncios sexualmente insinuantes para hombres cuando anuncian productos destinados a la mujer? Observando el resto de la publicidad uno ve que no tiene pies ni cabeza:
Hay anuncios tan absurdos que no recordamos más que el chiste, pero no la marca que los anucia. (Vease anuncio del buey de mar gigante el del “amigo mio solo tu encuentras leña” o el del coche-robot que baila…) Los anuncios destinados a la mujer ahora se dedican a degradar al hombre al nivel de esclavo sin voluntad o de mequetrefe sin habilidad o cualidad alguna frente a una mujer de cuerpo 10, valiente, atrevida, moderna y toda esas tonterías. Como ejemplo más clásico están los anuncios de compresas o de champú. En los últimos el muchacho se asusta al volver la chica de cambiarse el tampax, el hombre teme porque le esten poniendo los cuernos mientras que ella solo está duchándose, es completamente incapaz de utilizar el aparato electrico más sencillo o ni siquiera es capaz de diferenciar el cumpleños de su hijo de una mierda de bizcocho precocinado.
Mientras estos anuncios se dedican a engordar el orgullo de la mujer, sigue habiendo miles de anuncios que alimentan la líbido de este hipotético hombre estúpido como los ya mencionados arriba.
Como ya he dicho, luego ni siquiera recordamos qué se estaba anunciando y el resultado es que nos importa un pepino la marca y compramos el 50% de los productos de la marca Carrefour o Mercadona y tan panchos, ¿¿no habría que decirle a las compañías que están metiendo un poco la pata?? Señores, anuncien su producto, realcen sus cualidades y digan el nombre 324874789264 veces por minuto para que algo se quede, ¡¡qué con la fórmula de ahora no venden!! Enseñando tetas y hombres subnormales lo único que están vendiendo son estereotipos. Y la gente tan pancha con ellos y con los productos del super de turno.
bams



