Dead Channel






      "The sky above then port was the color of television, 
       tuned to a dead channel..."
      Neuromancer


23 November, 2006

Miedo

Escrito a las 0:44 en la categoría: Noticias/Politica, Opinión

Me ha dado por entrar en Menéame y me he encontrado con este artículo del pais:

“Hoy tenemos tanto miedo como en la Edad Media y más que en el XIX”

Hace poco vi el documental de Bowling for Columbine donde Michael Moore también habla del miedo (mucha gente cree que este documental es en contra de las armas cuando en realidad es en contra de la cultura del miedo…) y de cómo los gobiernos lo utilizan y ultimamente no puedo ver otra cosa en todas partes.

Encendemos la tele y día tras día nos machacan con el peligro de los jóvenes que le pegan a sus maestros, los maridos a sus mujeres, los asaltantes de chalets, la inmigración, los accidentes de tráfico, etc etc. Por supuesto después de ver el documental de Moore esto no es nada, pero también podemos verlo cada día en la calle. En mi comunidad no hay otra preocupación que ponerle puertas al recinto mientras los niños juegan en canastas que no tienen tablero y en porterías que tiemblan con cada balonazo. Cada día tengo que abrir al menos 3 puertas para llegar a casa. La gente se extraña si vas solo a algún sitio y temen si dejan el coche aparcado en la calle. Alquilar un piso es poco menos que dormir en la calle y viajar a Asia o Africa es de locos.Según el CIS En su última encuesta los españoles tenemos bien consideradas instituciones como los Tribunales de justicia, la policía, la monarquía, el senado o el ejército y mal considerados al congreso de los diputados, a los políticos, los ayuntamientos… un periodista lo dijo muy bien en una tertulia: consideramos mejor a las autoridades represivas que a las representativas. La cultura del miedo también se está adueñando de los españoles, que siempre hemos tenido un carácter abierto y confiado. La figura de don Quijote muere cada día tras los muros del pragmatismo, del pájaro en mano, de la seguridad del hogar, cada día más Sancho Panza y menos ilusión…

Estas cosas me parecen bastante establecidas aunque sean algo en segundo plano, que casi no se nota si no te fijas, pero la duda (siempre hay una duda en mi cabeza querido lector, siento trasladarlas siempre a mis posts, pero creo que solo preguntando se alcanza el conocimiento ) me viene cuando me pregunto a dónde nos llevará esto.

¿Acabaremos como en V de Vendetta controlados totalmente por un gobierno autoritario consentido?¿Con el Gran Hermano de “1984“? ¿Volverá el péndulo a oscilar como siempre ha hecho y nos volveremos bravos e inconformistas? ¿Nos abotargará el miedo de tal forma que tengan que venir los paises en desarrollo a sacarnos de casa con nuevas y emprendedoras ideas? ¿Ganará el miedo y poco a poco la globalización homogeneizará el planeta afincándonos a todos en el estado del bienestar? ¿Serémos todos los paises desarrollados dentro de 50 años como es ahora Japón, un pais infeliz que no puede huir de su propio avance desenfrenado?

Ayer también lei una cita que decía que “No sabemos cómo será el futuro, lo único que podemos asegurar es que será diferente”. Por eso a mi me gusta creer en la teoría del péndulo, del cambio. Tal vez dentro de 50 años nosotros estemos como Japón o Estados Unidos, pero Japón entonces será muy distinto y espero que tarde o temprano nos demos cuenta de que el miedo no es el camino, de que las personas no somos malas por naturaleza y de que los políticos nos mienten. Parecen cosas muy inconexas y muy demagógicas, pero si las ponemos juntas ¿qué tendríamos? Un cambio en la actitud de la gente, ahora más participativa, que significaría dudar del sistema político en lugar de los unos de los otros. Lo que llevaría a más implicación y a control sobre las grandes decisiones, es decir un pueblo realmente activo y dueño de las decisiones, un pueblo con inquietudes en lugar de miedos…

Pero miro a mi alrededor y creo que me dejo llevar por la utopía, tengo que dejar de comer tanta fruta de noche, me hace sentirme como Adán.