Y me traje un pedacito de cielo atado a la nostalgia.
Ayer llegué de mi escapada a Oviedo y hoy el cielo está tan gris como allí lo dejé, supongo que porque alguien allí arriba quiere que no me sienta tan lejos de aquel bello lugar. A ratos sale el sol y su fuerza me recuerda donde estoy. A ratos busco los árboles viejos y los helechos entre los cardos secos. Los enormes parques entre las grietas de los adoquines. Y una princesa en el tumulto. Lógicamente no los encuentro. Me vuelvo a recordar que estoy en casa, que el calor que me dificulta pensar con normalidad y que me duerme es normal y que tengo que dejar de pensar en paisajes de fantasía y alejar mi mente de las vacaciones…

En mi viaje recorrí en piragua 16 kilómetros del Sella, subí a los Lagos de Covadonga y a la ermita y a la cueva de la virgen. Fui a la playa de Gijón (¡y me bañé! ¡y el agua estaba hasta buena! Y luego llovió… :P) Hice jogging por el parque de invierno, recorrí Oviedo, Gijón, Cangas de Onis y Arriondas. Me hice fotos con la estatua de Woody Allen y con la mujer gorda y el culo de 3 metros (estatuas de un famoso escultor cuyo nombre no recuerdo ahora mismo) etc, etc, etc. Comí fabada, ternera asturiana y pastel de Cabracho (un pez). Bebi sidra y en general lo pasé muy bien.Estoy demasiado dormido para seguir contando, creo que es un resumen demasiado pequeño y que no hace justicia al viaje, pero por ahora tendremos que conformarnos con eso. Las fotos podéis encontrarlas también en mi página de panoramio en tamaño original, que las disfrutéis.




