Y con el tiempo llegaron los blogs…
Y, sentado sobre su colosal trono, Dios miró el tiempo en toda su extensión y vió que era bueno. Y como el hombre de las urbes no lo disfrutaba, decidió crear una crisis económica, para que el hombre pudiera disfrutar del tiempo.
Al tener tanto tiempo libre uno vuelve a echar un ojo a internet. Hoy recuperé mi cuenta de netvibes, perdida por el cambio de ordenador hace tiempo, y cientos de entradas de blogs y sitios varios han asaltado mi pantalla. Muchos han dejado de escribir, otros no.
Sigo pensando lo de comenzar un blog de programación. Algo impersonal que pueda seguir manteniendo con vida comience el trabajo que comience… ¿En blogger o en wordpress? ¿Podré sacarle dinero algún día? ¿Contrato mejor un servicio de hosting para poder enredar todo lo que yo quiera…?
Poco a poco me informo de todo esto, miro trabajos, miro pisos en alquiler, aprendo sobre cómo sería hacer un juego de forma independiente, escucho ofertas… El futuro es como ese enorme mar que me espera en Málaga.
El mar resulta hipnótico por su extensión y por su volubilidad. El mar no tiene caminos marcados con tiza.



